
El oído es un órgano básico para relacionarnos con el medio. Transforma las vibraciones del sonido en impulsos nerviosos y, además, controla el equilibrio. Dada su delicadeza, es susceptible a múltiples enfermedades que pueden afectar la audición e incluso causar sordera.
La otitis externa es el trastorno auditivo más común y consiste en una inflamación de la parte externa del oído. Está causada por una infección bacteriana o fúngica del conducto auditivo externo. Suele producirse por nadar en aguas contaminadas. Los síntomas principales son dolor, enrojecimiento e hinchazón. El tratamiento consiste en gotas óticas con antibiótico durante una semana.
Infección del oído medio, localizado detrás del tímpano, causada por bacterias o virus debido al bloqueo de la trompa de Eustaquio. Se caracteriza por dolor intenso y de inicio rápido. El tratamiento se realiza con gotas óticas con antibiótico para evitar complicaciones.
Se desarrolla cuando una otitis media aguda no se resuelve por completo y queda exceso de líquido en el oído medio. Provoca pérdida de audición por el taponamiento de la trompa de Eustaquio, sensación de congestión y chasquidos al tragar. El tratamiento incluye descongestivos y maniobras para recuperar la presión; en algunos casos requiere drenaje.
Cuando los episodios de otitis media se repiten o no se resuelven, hablamos de otitis media crónica. Puede provocar daños permanentes: afecciones del hueso mastoideo, secreciones, endurecimiento del tejido, formación de quistes y compromiso de la audición a largo plazo.
Trastorno del oído interno causado por la acumulación de líquido. Se caracteriza por episodios de vértigos y mareos, pérdida de audición, sensación de taponamiento y acúfenos (zumbidos). No existe cura, pero los tratamientos enfocados en reducir mareos y náuseas mejoran significativamente la calidad de vida del paciente.
Acude a consulta si presentas dolor de oído persistente, secreción, pérdida de audición, vértigo, zumbidos o sensación de taponamiento que no mejora en pocos días. Un diagnóstico temprano previene complicaciones serias.